
Espiritismo: Doctrina, Historia y Práctica de la Filosofía Espírita
El espiritismo o kardecismo es una doctrina filosófica-religiosa fundada por Allan Kardec en Francia durante 1857. Esta corriente del pensamiento espiritual establece principios fundamentales sobre la inmortalidad del alma, la comunicación con espíritus y las leyes morales que rigen la existencia humana.
Origen y Fundamentos del Espiritismo
Allan Kardec (1804-1869) sistematizó esta doctrina derivada del cristianismo tras estudiar fenómenos de comunicación mediúmnica. El espiritismo kardecista define tres pilares esenciales:
Práctica mediúmnica: Facilita el contacto con entidades espirituales superiores
Ciencia espírita: Investiga la naturaleza, origen y destino de los espíritus
Filosofía moral: Analiza las consecuencias éticas de la relación entre mundos
Escrituras y Textos Sagrados
El Libro de los Espíritus constituye la obra fundamental del espiritismo, compilando enseñanzas transmitidas por espíritus elevados mediante médiums. Esta codificación kardecista integra conceptos de:
- Reencarnación y evolución espiritual
- Ley de causa y efecto (karma)
- Caridad y progreso moral
- Pluralidad de mundos habitados
Influencias Filosóficas
La doctrina espírita fusiona elementos del socialismo utópico, mesmerismo y positivismo decimonónico, creando un sincretismo religioso único que impactó movimientos posteriores como umbanda, santería y corrientes de la Nueva Era.
Presencia Global del Espiritismo
Con 10-20 millones de practicantes worldwide, Brasil concentra la mayor comunidad espiritista del planeta. Otros países con presencia significativa incluyen:
Argentina, Colombia, Cuba, España, Estados Unidos, Francia, Portugal, Uruguay, Venezuela, Chile, Ecuador, Panamá, Puerto Rico, Perú, Paraguay, Haití, Japón, Alemania y Reino Unido.
Acción Social Espírita
Los espiritistas destacan por su compromiso filantrópico, desarrollando hospitales, orfanatos, asilos y programas asistenciales basados en los principios de caridad y fraternidad universal proclamados por la doctrina.
Etimología y Origen del Término Espiritismo
El término espiritismo proviene del francés spiritisme (de spirit: 'espíritu' e isme: 'doctrina'). Contrario a la creencia popular, investigaciones del historiador puertorriqueño Gerardo Alberto Hernández Aponte —especialista en historia espírita— documentaron que la palabra existía desde 1853, anterior a la publicación de El Libro de los Espíritus (1857) de Allan Kardec.
Kardec popularizó el vocablo al introducirlo en su codificación espírita, consolidándolo como designación específica de la doctrina que estudia la naturaleza de los espíritus y su comunicación con el plano físico.
Espiritismo vs Espírita: Diferencias Terminológicas
Los practicantes hispanohablantes del espiritismo frecuentemente adoptan el término portugués espírita para referirse tanto a la doctrina como a sus seguidores. Esta variante lingüística fue introducida por el traductor español Fernando Colavidas en las primeras versiones castellanas de la obra kardecista.
La distinción permite diferenciar:
Espírita: Adjetivo relacionado con la filosofía kardecista específica
Espiritismo: Doctrina codificada y práctica de contacto espiritual
Spiritisme Francés y Spiritism Inglés: Dos Corrientes Unificadas
El espiritismo se desarrolló paralelamente en Francia (spiritisme) e Inglaterra (spiritism), formando instituciones independientes con principios prácticamente idénticos. Actualmente, ambas corrientes son indistinguibles en su práctica y filosofía, traduciéndose ambos términos al español como espiritismo.
Evolución Semántica del Concepto
La raíz común del término en lenguas latinas y anglosajonas facilitó su rápida incorporación al vocabulario cotidiano. Hoy, espiritismo abarca dos acepciones fundamentales:
- Práctica mediúmnica: Comunicación deliberada o casual con espíritus desencarnados mediante evocaciones, médiums o manifestaciones naturales
- Doctrina filosófica: Sistema de creencias sobre la supervivencia del alma tras la muerte física, definiendo origen, destino y naturaleza de las entidades espirituales
Esta dualidad conceptual convierte al espiritismo en fenómeno multidimensional: praxis de contacto espiritual y corpus filosófico-religioso que afirma la inmortalidad del alma y la continuidad de la conciencia más allá de la existencia material.
Simbolismo en el Espiritismo: La Cepa de Vid
La cepa de vid constituye el símbolo oficial del espiritismo kardecista. Allan Kardec adoptó este emblema por instrucción directa de entidades espirituales superiores durante la codificación de El Libro de los Espíritus (1857).
Significado Espiritual de la Vid
Según la doctrina espírita, la cepa representa la obra del Creador mediante tres elementos fundamentales:
- La cepa (planta): Simboliza el cuerpo físico, vehículo material
- El licor (vino): Representa el espíritu puro, esencia inmaterial
- El grano (uva): Encarna el alma, unión temporal entre espíritu y materia
Filosofía del Trabajo Espiritual
Este símbolo del espiritismo encierra una enseñanza profunda: el espíritu evoluciona mediante el esfuerzo consciente. Kardec registró la instrucción espiritual:
"El hombre quintaesencia el espíritu por medio del trabajo, y sólo por el trabajo del cuerpo el espíritu adquiere conocimientos"
Esta metáfora agrícola vincula el progreso espiritual con la acción transformadora. Así como el viticultor transforma la uva en vino mediante labor dedicada, el alma perfecciona su naturaleza espiritual a través de experiencias encarnadas y aprendizaje moral.
Relevancia del Emblema Espírita
La cepa de vid en el espiritismo trasciende la mera representación visual: encapsula principios doctrinarios sobre reencarnación, evolución progresiva y el propósito educativo de la existencia material como escuela del espíritu.
Principios Fundamentales del Espiritismo
La doctrina espírita codificada por Allan Kardec (1804-1869) establece conceptos filosóficos y morales que estructuran la comprensión espiritual de la existencia. Estos principios, contenidos en obras fundamentales como El Libro de los Espíritus, definen la cosmología del espiritismo.
Dios como Primera Causa Inteligente
El espiritismo reconoce la existencia y unicidad de Dios: ser eterno, inmutable, inmaterial, todopoderoso, soberanamente justo y bueno. Esta primera causa inteligente sustenta toda la creación espiritual y material.
Naturaleza y Existencia de los Espíritus
Los espíritus son entidades individuales creadas por Dios, seres inteligentes que pueblan el universo más allá del plano material. Según la doctrina espírita:
- Son sempiternos con predisposición hacia la inteligencia
- Evolucionan desarrollando aptitudes cognitivas y morales
- Se unen al cuerpo físico mediante el periespíritu (envoltura semimaterial) para encarnar
Mediumnidad: Comunicación Entre Planos
La mediumnidad permite al alma encarnada comunicarse con espíritus desencarnados, incluyendo entidades de fallecidos terrestres. Este fenómeno del espiritismo requiere:
- Un médium con cuerpo físico (solo encarnados ejercen mediumnidad)
- Sintonía vibratoria entre dimensiones
- Propósito evolutivo o instructivo
Ley de Causa y Efecto Espiritual
El espiritismo postula un mecanismo de retribución ética universal: nuestra condición actual resulta de actos y decisiones pasadas. La purificación espiritual ocurre mediante arrepentimiento sincero y expiación necesaria para corrección moral.
Reencarnación: Evolución Progresiva del Alma
La reencarnación constituye el proceso natural mediante el cual el espíritu vuelve a encarnar como humano para:
- Perfeccionarse en virtudes
- Expiar faltas de existencias anteriores
- Auxiliar el progreso de semejantes
- Desarrollar facultades intelectuales y morales
Por evolución intelectual, el ser humano solo reencarna como humano, indistintamente en cualquier género.
Dinamismo de la Vida Espiritual
Tras desencarnar, el estado de conciencia determina las experiencias del espíritu. La doctrina espírita enseña que cada entidad concibe su realidad según su vibración evolutiva, tendiendo eternamente hacia la felicidad mediante perfeccionamiento continuo.
Libre Albedrío y Responsabilidad Individual
Cada espíritu elige, antes de encarnar, las pruebas y circunstancias de su existencia material. Según el espiritismo:
- Dios establece leyes universales eternas, no castigos individuales
- El estado actual del ser depende únicamente de sí mismo
- El libre albedrío consolida la justicia divina
Igualdad Espiritual Universal
Dios no privilegia ningún espíritu. Todos son creados simples e ignorantes, destinados invariablemente a la perfección, con aptitudes idénticas para bien o mal según su voluntad.
La Conciencia como Guía Moral
Las decisiones correctas emanan del sentido común dictado por la conciencia unida a la inteligencia. La doctrina espírita valora las intenciones genuinas de bien común sobre rituales externos.
Universalidad Sin Intermediarios
El espiritismo carece de:
- Rituales obligatorios
- Cultos formales
- Templos o iglesias
- Jerarquías sacerdotales
- Mediadores institucionales entre Dios y el alma
La espiritualidad natural resulta suficiente para la realización espiritual individual.
Ángeles y Demonios: Espíritus en Evolución
En el espiritismo no existen ángeles o demonios como seres de naturaleza distinta al alma humana. Todos comparten origen espiritual:
- Los "ángeles" son espíritus altamente evolucionados
- Los "demonios" son entidades espiritualmente involucionadas
- No fueron creados perfectos ni "cayeron", sino que evolucionan desde el mismo estado inicial
Jesús: Modelo Moral del Espiritismo
Jesús de Nazaret representa el mayor ejemplo moral a seguir según la doctrina espírita. Su naturaleza humana lo define merecedor de evolución mediante esfuerzo propio, condición necesaria para todo espíritu. Cualquier entidad que refleje elevada vida moral —como Sócrates— puede considerarse modelo inspirador.
